
Si es usted criador desde hace tiempo, seguramente le habrá ocurrido tener que introducir nuevas gallinas en un gallinero ya establecido, y habrá notado que esta operación siempre provoca riñas y peleas entre los animales: de hecho, las aves ya presentes reivindican de forma agresiva su dominio sobre el refugio y el recinto, y pueden atacar y herir (a veces incluso matar) a las recién llegadas.
¿Por qué sucede esto? Porque los pollos son animales territoriales, con una marcada jerarquía de grupo, capaces de comunicarse con sus congéneres gracias a distintas vocalizaciones y que son capaces de reconocer (y relacionarse de forma diferente) con hasta 130 individuos de su propia especie. La jerarquía regula el orden de entrada y salida del gallinero, el acceso a la comida y al agua, e incluso la posición en los dormideros. Por lo tanto, resulta natural que se produzcan peleas en el momento de la introducción de nuevos ejemplares en un gallinero, ya que estos terminan por desestabilizar las jerarquías existentes.

Añada nuevos dormideros dentro y fuera del refugio nocturno para proporcionar refugio a los nuevos animales introducidos en el gallinero
¿Cómo hacer para reducir al mínimo este problema? He aquí nuestros consejos sobre cómo introducir nuevas gallinas en un gallinero evitando «derramamientos de sangre»:
- Empiece con la cuarentena. Los nuevos ejemplares deberían ponerse siempre en cuarentena para evitar introducir enfermedades y parásitos en el gallinero. La cuarentena puede convertirse en la ocasión para reunir gallinas nuevas procedentes de varios criaderos y (poniéndolas en cuarentena juntas) hacer que formen un pequeño grupo social, de modo que la inserción en el grupo principal sea menos traumática (véase punto 2).
- Nunca uno solo. Si va a introducir nuevos ejemplares en el gallinero, NUNCA introduzca solo un animal nuevo en grupos muy consolidados. Difícilmente podrá hacer frente a la agresividad de todos los ejemplares antiguos. Introduzca siempre un número de gallinas equivalente al menos a un tercio o un cuarto de los animales que ya están presentes.
- Coloque una red en el gallinero. Cuando deba introducir nuevas gallinas en un gallinero, divida este último en dos durante algún tiempo con una red. Deje entonces los ejemplares antiguos en la parte con el refugio nocturno y ponga las nuevas gallinas en la otra. Después de algunas semanas, las gallinas nuevas y antiguas se habrán acostumbrado lentamente a la presencia mutua y habrán empezado a interactuar, por lo que cuando retire la red deberían mostrar una agresividad menos brutal.
- Proporcione vías de escape. Las peleas —¡acéptelo!— se producirán de todos modos. Para evitar que al introducir nuevas gallinas en un gallinero estas lleven la peor parte, proporcióneles vías de escape. Las más eficaces son dos: barreras visuales y perchas. Coloque caballetes como soporte para nuevas perchas, tanto en el refugio nocturno como en el recinto al aire libre. Los recién llegados podrán huir posándose en las perchas y los antiguos dueños del gallinero no los molestarán demasiado una vez subidos a estas estructuras. Además, puede colocar barreras visuales, constituidas por paneles divisorios en forma de “L”, realizados también de manera muy sencilla con cañizo de jardín fijado a un armazón. Las gallinas en fuga podrán meterse detrás interrumpiendo la línea visual de sus agresores y ganando preciosos momentos de calma.
- Duplique los comederos. Cuando introduzca nuevas gallinas es mejor prever ya duplicar el número de comederos y bebederos. Muchas de las crisis de agresividad relacionadas con la jerarquía se forman inevitablemente en el momento de la comida, por lo que podrá disminuir el estrés y las tensiones en su gallinero proporcionando a los recién llegados comida y agua lejos de los comederos y bebederos que sus ejemplares antiguos usan habitualmente.
- Ponga sus gallinas en jaula. Si no tiene muchos animales, traslade sus ejemplares antiguos a una jaula grande durante algunos días y deje que los recién llegados tomen posesión del gallinero durante 24 horas. Después introduzca de nuevo sus gallinas antiguas. La agresividad de estas últimas se verá atenuada y los nuevos ejemplares, en compensación, no habrán tomado todavía suficiente dominio del territorio como para embarcarse voluntariamente en grandes peleas. La construcción de una nueva jerarquía social será más rápida.
- Cuidado con los gallos. Si ya tiene uno o más gallos en el gallinero, recuerde que los nuevos ejemplares no serán fácilmente tolerados. Recuerde que la gallina es un animal polígamo y cada macho constituye un harén con 6-12 hembras. Si realmente debe introducir nuevos gallos, introduzca solo ejemplares muy jóvenes, quizás más de uno, que no sean todavía sexualmente maduros. Creciendo en el gallinero junto al antiguo dominante, si tienen a su disposición un número adecuado de gallinas verá que pelearán mucho menos y un atisbo de convivencia (casi) pacífica será incluso realizable.

Dos gallos peleando. Si introduce nuevos gallos adultos, lucharán encarnizadamente con los ya presentes. Es mejor introducir solo machos que aún no sean maduros.
Estas son nuestras sugerencias prácticas. A menudo se suelen dar otros dos consejos sobre cómo introducir nuevas gallinas en un gallinero, consejos que, sin embargo, no siempre ofrecen las ventajas esperadas. Veamos cuáles son.
- Rociar las gallinas nuevas y las antiguas con vinagre. Rociando todos los ejemplares con vinagre, estos deberían, una vez puestos juntos, permanecer confundidos debido al olor uniforme y lograr integrar los nuevos ejemplares con mayor facilidad. Pero la jerarquía de las gallinas se basa en el reconocimiento de los ejemplares individuales y difícilmente el vinagre puede dar buenos resultados en este caso. Puede, en cambio, utilizarse con cierto éxito si se deben unir nuevos pollitos a los ya criados por una clueca: rociando tanto los antiguos como los nuevos pequeños con vinagre e introduciéndolos durante la noche bajo la clueca, esta debería aceptar más fácilmente los hijuelos adoptivos.
- Poner las gallinas nuevas de noche. Según algunos debería mitigar la agresividad y hacer más indolora la introducción de nuevos ejemplares, pero normalmente sucede que a la mañana siguiente, en el momento de salir del refugio o en el momento de la comida, las crisis de agresividad se presentan igualmente con furia.

Añadir nuevos comederos (como nuestro Kubic) y bebederos en el gallinero ayuda a disminuir las tensiones jerárquicas.
Si tiene en cuenta nuestras sugerencias, verá que introducir nuevas gallinas en un gallinero ya establecido resultará más sencillo y menos fatigoso y estresante para los animales (¡y para usted!). Recuerde que Novital le ayuda, produciendo una amplia selección de comederos, bebederos y otro material para la cría de sus aves de corral. Buena suerte con la cría y hasta pronto.







